
No puedo evitar sonreír con dulzura al recordar mi primer beso, jamás he intentado borrar los destellos de la primera noche compartida, el primer suspiro de amor siempre me acompañara, la puesta de sol tan lejos de casa aún me hace sentir nostalgia, tengo un excepcional recuerdo de la primera sonrisa de mi hermosa sobrina, la primer pelea con mi madre, mi primer pieza de baile con un desconocido.
Mi primera borrachera, el primer cigarrillo, el primer y único choque, la primera luna en vela a veces me acompaña, recuerdo las particularidades de cada primera vez.
Lo que no puedo recordar con imponente fuerza es… cuándo fue la última vez que mi corazón se aceleró, no puedo recordar la última vez que llore bajo la lluvia, no sé cuándo fue la última vez que me deje sorprender, no puedo recordar la última vez que comí sin contar las calorías, no puedo recordar cuándo dije adiós y en verdad fue definitivo.
Ha pasado mucho desde mi última visita a la playa, algunas arrugas se han aumentado en mi rostro desde mi último líbido encausado, mis caderas crecieron desde de la última vez tuve entre mis manos la última carta de amor.
La última sonrisa que me hizo doler no fue hace tanto, aún logro recordarla, aunque no con exactitud, la última sobremesa cuidada por una buena charla aún me hace esperar una mejor, el último toque de unos labios aún guarda su sabor en mí, la última vez que fui cobijada por mi madre aún me hace sentir una niña.
Sí tengo la oportunidad lo haré, mis disculpas serán ofrecidas al herir, miraré con detalle mi reflejo en los ojos de quién conversa conmigo, llamaré aunque parezca absurdo, tomaré fotos cuya importancia aumentará después, reiré cuando deba llorar, lloraré cuando pueda hacerlo porque aún no sé cuándo será la última vez.