Escribir es mi mayor placer, escribir para escribir, para gozar, escribir para librarme de pesos excesivos, escribir para saciar mi hambre de letras que no aparecen en los libros, escribir para pensar, para soñar, para viajar, escribir para vivir. Escribir... dulce fascinación.
inalcanzable
2 de febrero de 2017
Llegó el día esperado
Estas letras no son para mendigar tu amor, ni tampoco para ofrecer disculpas o pedirlas. Tampoco son para llorar, mucho menos para intentar hacerte sentir mal; son de agradecimiento, sí, de agradecimiento.
Quiero que sepas que fui muy feliz a tu lado, no todo el día, pero sí cada día.
Era feliz con verte sonreír, con escucharte llegar, con nuestras largas noches de amor, abrazos y calor. Tus labios; ¿qué puedo decir de tus labios que no sepas ya?
Me hizo feliz nuestro primer beso, nuestro primer viaje (y el segundo, y el tercero…), la primer noche compartida, fui feliz cada vez que platicamos de cosas interesantes o estúpidas mientras sonreíamos y bebíamos juntos.
Cada detalle inesperado, cada sorpresa, cada vez que me hacías sentir amada y que me dabas la oportunidad de corresponderte, cada TE AMO sincero me hizo feliz.
Eres un hombre maravilloso, pero no era nuestro tiempo.
Sé que encontraras algo mejor para ti, algo que también te haga feliz como en algún momento lo fuiste conmigo.
Quiero agradecerte el tiempo que nos dedicamos, no solo como pareja, también como amigos, como consejeros, psicólogos, amantes; como apoyo, cada vez que fuiste mi fortaleza y cada vez que pude ser la tuya.
Estas son las últimas líneas que te dedico, debemos seguir adelante, ser felices, continuar… crecer, aprender, recuperar nuestros sueños olvidados y emprender muchos nuevos.
No sé si vuelva a saber de ti, pero sé que estaremos bien, siempre lo logramos.
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